Guía rápida de mantenimiento básico de puertas y sistemas de seguridad

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Por qué es fundamental el mantenimiento

Un uso incorrecto o la falta de mantenimiento periódico puede comprometer el funcionamiento de las puertas, reducir la eficacia de las medidas de protección y poner en riesgo la seguridad de los ocupantes. Esto se aplica especialmente a los dispositivos de seguridad, como puertas cortafuegos y salidas de emergencia.

Productos diseñados para simplificar el mantenimiento

Los productos CISA están diseñados para minimizar las actividades de mantenimiento y mantener el rendimiento a lo largo del tiempo. Sin embargo, se recomienda realizar controles periódicos para verificar el cumplimiento de los requisitos de seguridad e higiene, así como el rendimiento declarado. Esta indicación se aplica también a las instalaciones en edificios nuevos, para evitar el desgaste prematuro y mantener el máximo rendimiento de los sistemas.

Qué se debe controlar periódicamente

  • Control visual: verifique que la puerta y la cerradura no presenten daños visibles, deformaciones o signos de uso intenso.
  • Control mecánico: verifique que la puerta se cierre correctamente, que la llave gire sin obstáculos y que las bisagras no estén desgastadas.
  • Verificación de los elementos de fijación: verifique la presencia de tornillos, escudos de protección, soportes, accesorios y que no estén flojos.
  • Limpieza y lubricación: quite el polvo y los residuos que puedan comprometer el funcionamiento y aplique el lubricante adecuado en las partes móviles.
  • Componentes electrónicos (si están presentes): verifique la alimentación, conexión e integridad de los cables y compruebe que el sistema de acceso funcione correctamente.

Algunos consejos de mantenimiento periódico

  • Manillas y accesorios: verifique que los elementos de fijación estén firmes y que la manilla retorne correctamente a su posición; inspeccione anualmente mangos, cuadradillos e indicadores.
  • Cerraduras: realice un control semestral del correcto montaje de la manilla; no lubrique, a menos que el entorno sea particularmente sucio.
  • Cilindros: verifique periódicamente el correcto giro de la llave; si es necesario, use lubricantes no grasos de silicona o de grafito.
  • Cierrapuertas: controle trimestralmente las fijaciones, la integridad y el correcto movimiento, especialmente en las puertas cortafuegos y en las salidas de emergencia.
  • Dispositivos antipánico: realice un control mensual del funcionamiento, verifique los accionamientos exteriores y las manillas correspondientes, en cumplimiento de las normas EN 1125:2008 y EN 179:2008.

Qué errores evitar

A continuación hay algunos errores que comprometen la seguridad y el mantenimiento eficiente.

  • Usar lubricantes grasos o aceite genérico en las cerraduras: atraen polvo y provocan bloqueos.
  • Ignorar ruidos leves, dificultad o resistencia al introducir la llave, frecuentemente son signos de desgaste.
  • Pensar que “la electrónica no requiere mantenimiento”: los sistemas electrónicos también necesitan mantenimiento y actualizaciones.
  • Descuidar la documentación de las intervenciones: es fundamental llevar un registro y cumplir con las normas.
  • Utilizar repuestos no originales o no conformes: supone un riesgo que compromete el rendimiento y la certificación.

Si necesita asistencia, acuda siempre a un centro CISA autorizado.